Dentro de cualquier sociedad bien estructurada el saludar cortés y educadamente constituye un rito esencial a la hora de entablar relaciones y establecer una sana convivencia. A lo largo de la historia encontramos distintos tipos de civilizaciones, y cada una de ellas ha empleado siempre un ritual propio en base a su cultura e idiosincrasia a la hora de formular un pacto social y China no es la excepción.

En la larga y rica cultura tradicional china encontramos una manera muy particular y especial de saludar, la cual posee un registro histórico con una data de más de 3.000 años de antigüedad. Se trata del saludo de cortesía conocido como 作揖 (Zuòyī), el cual forma parte importante de la tradición cultural de la etnia 汉 (hàn) y que se empleaba como un gesto de cortesía al momento de saludar.

Investigaciones históricas sitúan al saludo 作揖 (Zuòyī) en los orígenes de la dinastía 周 (Zhōu), la cual gobernó entre el 1.050 a.C. al 256 a.C. Durante este periodo se establecieron una serie de medidas para lograr consolidar el poder, destacando entre ellas la creación de un sistema patriarcal como eje del sistema político, el establecimiento de leyes, instituciones y rituales a partir de las cuales el saludo de cortesía作揖 (Zuòyī) se extendió por toda China conociéndose también como 揖礼 (Yī lǐ) en los rituales ceremoniales, 抱拳 (Bàoquán) en la cultura más popular, y en el extranjero como “reverencia con las manos cruzadas delante”.

El saludo podía realizarse de múltiples maneras dependiendo de distintos factores como si se empleaba para saludar, despedirse, en bendiciones, la ocasión en que se realizara, etc., así por ejemplo la mano izquierda se mantenía extendida en el caso de los saludos realizados por los espadachines o maestros de artes marciales chinas.